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Cómo ♦ el amor solo puede ser suficiente♦, sin meditación



De Osho ( El Libro de los secretos )


- Dijiste que si uno puede amar realmente, entonces el amor es suficiente y los ciento doce métodos de meditación, no son necesarios. Tal como has explicado el amor auténtico, siento que amo realmente, creo. Pero la dicha que encuentro en la meditación parece ser de otra dimensión que la satisfacción profunda que experimento con el amor, y no me puedo imaginar estar también sin meditación. Así que. por favor, explica más cómo el amor solo, sin meditación, puede ser suficiente.

Habrá que comprender muchas cosas. Una: si realmente amas, no indagarás en absoluto sobre la meditación, porque el amor es una satisfacción, una culminación tan total que nunca se siente que falte algo, que haya que llenar algún hueco, que necesites algo más. Si sientes que es necesario algo más, hay un hueco. Si sientes que hay que hacer y experimentar algo más, entonces el amor es una sensación, no una realidad. No dudo tu creencia, puede que creas que amas. Tu creencia es auténtica, no estás engañando a nadie. Sientes que está enamorado, pero los síntomas muestran que no lo estás.

¿Cuales son los síntomas de estar enamorado?.
Tres cosas. Primero, absoluta satisfacción. No se necesita nada más; ni siquiera Dios es necesario.
Segundo, no hay futuro. Este momento mismo de amor es la eternidad. No hay momento siguiente, no hay futuro, no hay mañana. El amor es algo que pasa en el presente. Y tercero, dejas de ser, ya no eres. Si todavía eres, aún no has entrado en el templo del amor.

Si suceden estas tres cosas..., si no eres, entonces, ¿quién va a meditar?. Si no hay futuro, entonces todos los métodos se vuelven inútiles, porque los métodos son para el futuro, para un resultado. Si en este momento estas contento, absolutamente contento, ¿donde está la motivación para hacer nada?.

Hay una escuela de psicólogos -y ésta es una de las tendencias más significativas del pensamiento moderno- que comenzó con Wilhelm Reich. Éste dijo que toda enfermedad mental surge debido a la falta de amor. Como no puedes sentir amor profundo, como no puedes sentirlo totalmente, este ser insatisfecho anhela ardientemente la satisfacción en muchas dimensiones.

Cuando digo que "si puedes amar, nada es necesario", no quiero decir que entonces el amor es suficiente. Quiero decir que una vez que amas profundamente, el amor se vuelve una puerta: igual que cualquier meditación. ¿Qué va a hacer la meditación?. Estas tres cosas: creará satisfacción, te permitirá permanecer en el presente, te ayudará a permanecer en el presente; y destruirá tu ego. Estas tres cosas van a hacer la meditación sin ningún método. Así que puedes decirlo de esta manera: el amor es el método natural. Si uno se ha perdido el método natural, entonces habrá que proveer otros métodos, artificiales.

Pero uno puede sentir que está enamorado, entonces estas tres cosas serán los criterios para quien lo sienta. Pensará que éstas deberían ser las piedras de toque, las medidas, y observará si  estas tres cosas están sucediendo. Si no están sucediendo, entonces su sensación puede ser muchas otras cosas, pero no amor. Y la sensación de amor es un gran fenómeno; puede ser muchas cosas. Puede ser lascivia, puede ser simple sexo, puede ser tan solo una tendencia posesiva. Puede ser simplemente una ocupación porque no puedes estar solo, y necesitas a alguien porque tienes miedo y necesitas seguridad. La presencia del otro te ayuda a sentirte seguro. O puede que sea simplemente una relación sexual.

La energía necesita salidas. La energía se va acumulando y llega a volverse una carga. Tienes que soltarla y sacarla. Así que puede que tu amor sea solo una suelta de energía. El amor puede ser muchas cosas, y el amor es muchas cosas. Para mí el amor es meditación. Así que prueba esto: con tu amado, estate en meditación. Siempre que tu amado o amada esté presente, estate en profunda meditación. Haz de esta presencia del otro un estado meditativo.

Normalmente hacemos exactamente todo lo contrario. Cuando los amantes están juntos, están peleándose. Cuando están separados, entonces piensan el uno en el otro, y cuando están juntos están luchando. Cuando están separados de nuevo, vuelven a pensar el uno en el otro. Cuando se juntan, comienza de nuevo la lucha. ¡Esto no es amor!.

Así es que sugeriré algunas claves. Haz de la presencia de tu amado o amante un estado meditativo. Guarda silencio. Usa la presencia del otro para dejar la mente; no pienses. Si estás pensando mientras tu amante está contigo, entonces no está con tu amante. ¿Cómo vas a estar?. Estáis ahí los dos, pero muy lejos el uno del otro. Tu estás pensando tus pensamientos, tu amante está pensando sus pensamientos. Sólo parece que estáis cerca, pero no lo estáis, porque cuando dos mentes están pensando, son polos aparte.

El amor auténtico significa cesación del pensamiento. En presencia de tu amado o amante, deja de pensar completamente; sólo entonces estáis cerca. Entonces de pronto sois uno, entonces los cuerpos no pueden separaros. Entonces, en lo más hondo del cuerpo, alguien ha roto la barrera. El silencio rompe la barrera: eso es lo primero.

Haz de tu relación un fenómeno sagrado.

Cuando estás realmente enamorado, el objeto de tu amor se vuelve divino. Si no lo es, entonces ten muy claro que no es una relación de amor; es imposible. Una relación de amor no es una relación profana. Pero ¿has sentido alguna vez veneración por tu amado?. Puede que hayas sentido muchas otras cosas, pero nunca veneración.

Parece inconcebible, pero India ha probado muchísimas maneras... Por eso India ha venido insistiendo en el que este amor entre hombre y mujer debería ser un fenómeno sagrado, no una relación mundana. El amado, la amada, se vuelven divinos. No puedes considerarlos de ninguna otra forma.

Me pregunto: ¿has sentido alguna vez veneración por tu esposa?. El asunto mismo parece irrelevante: ¿veneración por una esposa?. Está fuera de consideración. Puedes sentir condena, puedes sentir de todo, pero nunca veneración. La relación es simplemente mundana; os estáis usando mutuamente. Puede que la esposa diga que respeta a su marido, pero no he visto ni una sola esposa que respete realmente. Tradicionalmente, porque ha sido una convención respetar al marido, la esposa sigue diciendo que respeta, y así ni siquiera pronunciará su nombre. No debido al respeto, porque ella puede decir cualquier cosa, pero no dirá su nombre simplemente por la tradición.

La veneración es lo segundo. En presencia de tu amada o amado, siente veneración. Si no puedes ver lo divino en tu amada o amado, no puedes verlo en ninguna otra parte. ¿Cómo vas a verlo en un árbol, con el que no existe ninguna relación?. Si no prevalece ninguna intimidad profunda, ¿cómo vas a poder verlo en una roca o un árbol?. No están relacionados. Si no puedes verlo en la persona a la que amas, si no se siente a Dios ahí, no se le puede sentir en ninguna otra parte. Si lo puedes sentir ahí, tarde o temprano lo sentirás en todas partes, porque una vez que la puerta se abre, una vez que tienes un vislumbre de lo divino en cualquier persona, no puedes olvidar ese vislumbre. Y debido a eso, todo se vuelve una puerta. Por eso digo que el amor mismo es una meditación.

Así que no pienses en antítesis, en si amar o meditar. Eso no es lo que quise decir. No intentes elegir entre amar y meditar. Ama meditativamente, o medita amorosamente. No crees ninguna división. El amor es un fenómeno muy natural, y se puede usar como vehículo.

El tantra dice que en un profundo acto sexual puedes meditar más facilmente que en ningún otro estado de ánimo: porque éste es un éxtasis natural, biológico. Pero todo lo que se conoce del acto sexual se conoce de una manera muy pervertida. De modo que cuando se dicen tales cosas te sientes incómodo, porque todo lo que has conocido en nombre del sexo no es sexo. Es sólo una sombra, porque la sociedad entera ha cultivado tu mente contra el sexo.

Todo el mundo es en cierta forma reprimido, de manera que el sexo natural es imposible. Y cada vez que estás en un acto sexual, siempre está presente una profunda sensación de culpa. Ese sentimiento de culpabilidad se vuelve una barrera, y así se pierde una de las mayores oportunidades. Podrías haberla usado para entrar hasta lo más hondo de ti mismo.

El tantra dice: en el acto sexual, sé meditativo. Considera sagrado todo el fenómeno; no te sientas culpable. Más bien siéntete bienaventurado de que la naturaleza te haya dado una fuente mediante la cual puedes entrar profundamente en éxtasis inmediatamente. Y luego siéntete totalmente libre en el sexo. No reprimas, no te resistas. Deja que la comunión sexual se apodere de ti. Olvídate de ti mismo, desecha todas tus inhibiciones. Sé absolutamente natural, y sentirás una música profunda en el cuerpo.

Cuando dos cuerpos se vuelvan una armonía, te olvidarás completamente de que existes, y no obstante existirás. Entonces te olvidarás del "yo", no habrá "yo", sólo la existencia jugando con la existencia, un ser con otro. Y los dos se harán uno. No habrá pensamientos, el futuro cesará y estará en el presente en este mismo momento. Sin ninguna culpabilidad, sin ninguna inhibición, hazlo una meditación, y entonces el sexo es transformado. Entonces el sexo mismo se vuelve una puerta.

Si el sexo se vuelve una puerta, poco a poco el sexo deja de ser sexual. Y llega un momento en que el sexo se ha ido; sólo ha quedado el perfume. Ese perfume es el amor. Y después incluso ese perfume desaparece y entonces lo que queda es el samadhi.

El tantra dice que no hay nada que pueda ser considerado enemigo. Toda energía es amigable; sólo hay que saber como usarla. Así que no elijas nada. Transforma tu amor en meditación y transforma tu meditación en amor. Entonces pronto olvidarás la palabra y tendrás lo auténtico, que no es la palabra. La palabra "amor" no es el amor, y la palabra "meditación" no es la meditación, y la palabra "Dios" no es Dios. Ésas son sólo palabras. Si puedes penetrar en ti mismo, Dios, la meditación, el amor, todos ellos se hacen uno.

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